Al igual que en todas las cosas, me he dado cuenta que existen distintos tipos de personas en todos lados, eso es casi obio. Pero he estado clasificando a grupos de personas según su conducta dentro del metro.
Es curioso ver como una misma persona puede pasar de ser un energúmeno (asi diría mi abuelo) a ser todo un caballero, con el solo hecho de cambiar de Linea. Si, el otro dia me toco presenciar eso mismo. Una persona se sube en la estación Trinidad, empujando y apretando a la gente sin importar quien es. no siendo respetuoso en la medida de lo posible, claramente. No significo mas que llegando a Tobalaba este personaje se bajara del tren empujando a las personas por llegar “primero” a la escalera mecánica cuando presencie su transformación. Es como Mr Hyde transformandose en el Dr Jekyll; todo un ejecutivo, llega al anden de la Linea 1 y espera pacientemente tras la linea amarilla a que llegue el tren, las puertas abren, el “señor ahora” deja que la gente baje y luego sube calmadamente.
Casos como este, se repiten todos los dias, de ida a Linea 1 como de regreso en la Linea 4. tanto en los días como en los horarios. Nos transformamos, mutamos y aparentamos ser un personaje de una historia que protagonizamos.
El señor de la construcción que sube estresado, o el ejecutivo que vuelve trabajando y a medida que avanza el trayecto, termina leyendo algo o escuchando música. El grupo de amigas que se va achicando a medida que pasan las estaciones. o la masa de estudiantes que se toman un vagón, pero que a mitad de camino no son mas que un grupo de jóvenes con ganas de dormir.
Es interesante como podemos desgranar una sociedad entera dentro de un vagón de metro.

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